Gabriel revisitado de Domigo Santos, es un libro mítico en la ciencia ficción española, tanto es así que la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (http://www.aefcft.com/) bautizó como Gabriel al premio que concede periódicamente a autores veteranos, por su “labor de toda una vida”. Además convoca anualmente el Premio Domingo Santos de relatos de ciencia ficción. Todo ello en honor a la gran labor que este eminente autor y editor ha desarrollado por la literatura de ciencia ficción en España.

Hago constar que no he tenido la suerte de leer la versión original, hoy prácticamente imposible de encontrar, por lo que sólo puedo hablar de la versión revisitada.

El argumento se anticipa algunos años a lo que plantearon más tarde los relatos de robots como el Hombre Bicentenario de Isaac Asimov o El alma del robot de Barrington J. Bayley: La búsqueda por parte de un robot de un sentido a su existencia y el deseo de convertirse en humano. La historia fue escrita en 1962 y no tenía en cuenta las tres leyes de la robótica creadas por Asimov, sin embargo, el autor ha considerado añadidas en la reciente revisión, así como ha actualizado los aspectos tecnológicos que debían quedar algo obsoletos después de cuarenta años.

¿Qué decir del argumento sin estropear la lectura? Bueno pues que un roboticista llamado Gabriel Vilancázar, español residente en los USA, diseña un robot “en blanco”, con una mente que carece de las leyes que coartan el libre albedrío de los robots asimovianos. El robot Gabriel, como así elige llamarse a si mismo en honor a su creador, inicia su aprendizaje absorbiendo, a través de un terminal de ordenador, todas los conocimientos humanos. Pero se da cuenta de que necesita vivir las experiencias de los humanos para terminar su aprendizaje. Escapa del laboratorio donde lo habían construido y deambula en busca de un sentido para su existencia. Así es como, mientras adquiere costumbres humanas, se da cuenta de que también posee sentimientos humanos. Entonces llega a la conclusión de que su deber es ayudar a la humanidad y emprende una labor que podríamos llamar mesiánica.

Desde mi punto de vista Gabriel es un robot atípico y, como lector apasionado, añadiría que es cojonudo. Sí, digamos las cosas como son. No se parece a ese pobre Andrew Martin (el hombre bicentenario), que vaga por el mundo durante doscientos años compadeciéndose e intentando convertirse en un ser humano simplemente cambiando su apariencia externa. Gabriel ya tiene aspecto humano y sabe lo que quiere hacer: Ayudar a la humanidad. Pero su mente computerizada no es capaz de prever lo ilógico e irracional que puede llegar a ser el comportamiento de la humanidad como masa de individuos. A pesar de todo Gabriel es capaz de darlo todo en su empeño por salvar a la humanidad que lo ha creado y que, sin embargo, desea destruirlo.

Yo compararía a Gabriel con los soldados de la película Alatriste cuando, teniendo enfrente un ejercito que los supera, se niegan a rendirse y, cuando el comandante enemigo les pregunta por qué no lo hacen, uno de ellos responde: “Porque somos soldados españoles, señor”. Luego, a pesar de estar cansados y heridos, se lanzan de nuevo a la batalla. El que haya leído el libro y visto la película comprobará la similitud entre ambos, pero no quiero desvelar más.

Resumiendo, que si no lo has leído no sé a qué esperas.

Título: Gabriel revisitado

Autor: Domingo Santos

Editorial: Espiral Ciencia Ficción (http://aroz.izar.net/libro33.htm )

También se puede encontrar en la Biblioteca de Ciencia Ficción de Planeta DeAgostini